LAS CONSTELACIONES FAMILIARES. UN CAMINO DE SANACIÓN PROFUNDA Y RECONEXIÓN CON TU LINAJE

Premisas

Corría el 2022 —un año turbulento, de profunda crisis personal, lleno de pérdidas tanto materiales como afectivas— cuando sentí el profundo anhelo de mi alma: la llamada a emprender el camino de las constelaciones familiares.

Me acerqué impulsada por el deseo de encontrar otra perspectiva sobre algunos eventos que, en ese año, habían marcado mi vida. Sentía que se trataba de patrones familiares repetitivos que no solo tenían raíces en mi inconsciente personal, sino también en el inconsciente familiar.

Como siempre me ha sucedido al encontrarme con un nuevo conocimiento o una herramienta poderosa que cambia el rumbo de mi vida, comenzaron a llegar señales desde varios frentes que me indicaban que debía profundizar en ese nuevo saber. Era como si la consciencia misma de este conocimiento viniera a mi encuentro, tocando las cuerdas más íntimas de mi alma. Y como siempre, respondí con el arrebato habitual que me caracteriza: abierto, repentino y totalmente inmersivo.

En el lapso de una semana, investigando con la precisión de un ratoncito de biblioteca, encontré la formación en línea de Constelaciones Sistémicas Familiares del Instituto Sowelu, en Ciudad de México, dirigido por la Maestra Ingala Robl. Su prestigio la precedía. Me inscribí apenas dos días antes del inicio.

Durante dos años de intensísimo aprendizaje y trabajo personal, mi vida dio un giro completo. Junto con otras herramientas, esta nueva consciencia sobre mí y mi sistema familiar fue el impulso definitivo hacia el cambio y la anhelada paz en mi corazón.
Y sí, desde agosto de 2024, soy Consteladora Sistémica Familiar, oficialmente certificada por el Instituto Sowelu.

Aparte de esta prefación sobre cómo llegué a las constelaciones familiares, quiero compartir -a partir de mi experiencia en la formación- la naturaleza de esta herramienta, su historia, sus influencias, su desarrollo y sus diferencias con otras terapias.

¿Qué son las constelaciones familiares?

Las constelaciones familiares son una herramienta terapéutica que permite explorar enredos y patrones dentro de nuestro sistema familiar que se repiten inconscientemente de generación en generación, impidiéndonos avanzar. Su objetivo es restablecer el orden dentro del sistema.

Como individuos, formamos parte de un sistema familiar al que estamos vinculados, ya sea que sus miembros estén vivos o no. Así, nos conectamos con asuntos no resueltos de nuestros antepasados que, por compensación, pueden manifestarse en síntomas físicos o emocionales, accidentes, muertes prematuras, fracasos económicos, adicciones, entre otros.

Vamos a deshebrar poco a poco los distintos elementos que conforman esta herramienta que, en la última década, ha ganado gran presencia en el ámbito terapéutico y del desarrollo personal.

¿Cuáles son sus orígenes?

Fue el alemán Bert Hellinger quien desarrolló las constelaciones familiares como una herramienta sistémica y terapéutica.

Hellinger (1925–2019) tuvo una formación variada: filósofo, teólogo, pedagogo, psicoanalista y misionero católico en Sudáfrica. Estudió hipnosis ericksoniana, Análisis Transaccional, terapia Gestalt, entre otras disciplinas. A partir de estas influencias, desarrolló su propio enfoque terapéutico: las Constelaciones Familiares.

Fue su contacto con los zulúes y la observación de sus lealtades familiares lo que despertó en él una comprensión profunda de los sistemas humanos.
Este nuevo enfoque revelaba que todos pertenecemos a un campo sistémico familiar, o campo del saber, donde los traumas, experiencias y conflictos no resueltos pueden transmitirse de generación en generación, afectando a los descendientes en su salud, relaciones, economía y destino.

Porque el sistema familiar siempre busca compensar lo no resuelto: reunir lo que estaba separado. Como diría Jung, se trata de “la unión de los opuestos”.
Esta compensación recae de forma inconsciente sobre los descendientes. Y es en ese campo del saber donde se expresa la consciencia familiar, que se manifiesta a través de los representantes o figuras terapéuticas con una precisión sorprendente.

La evolución de las Constelaciones Familiares

Los movimientos que se generan en una constelación responden a un campo morfogenético, una consciencia mayor que la mente racional.
No se trata de un juego de roles o una dramatización superficial -como algunos, sin contexto, podrían pensar-, sino de una experiencia profunda, donde el alma familiar busca restablecer el orden, mirar lo excluido, reconocer el dolor y permitir que fluya el amor y la paz.

Por eso, muchas veces, lo que emerge en una constelación no es lo que el consultante espera, sino lo que necesita ver.
Las constelaciones no están al servicio del individuo, sino al servicio del sistema.

Bert Hellinger afirmaba:

“Las constelaciones no sanan nada,
solo brindan una toma de consciencia al consultante”.

Después de constelar, se requiere un proceso de integración, acompañado por el terapeuta, para aterrizar lo vivido.

Una herramienta complementaria para la sanación

El enfoque sistémico de las constelaciones ha sido un maravilloso complemento en mi labor como terapeuta de obsidiana. Me permite acompañar a mis consultantes impulsando procesos de cambio profundo y necesario.

En próximos artículos te compartiré más sobre los principios de las constelaciones, los órdenes del amor y los temas que se pueden abordar desde esta mirada.

¿Sientes que repites historias familiares que no te pertenecen?

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“No hay amor sin orden”
Bert Hellinger

 

Categoría: Constelaciones familiares
árbol genealógico, Bert Hellinger, inconsciente familiar, lealtades invisibles, patrones familiares, siostema familiar, terapia sistémica, trauma y sanación

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