El silencio del bloqueo creativo
Desde hace unos días siento un bloqueo creativo.
Siempre animada a crear contenido para mi blog, hoy me encuentro navegando en un mar de información que, por el momento, no logro aterrizar en palabras.
Me propongo profundizar en los temas que trabajo en terapia como la obsidiana, las constelaciones familiares, los cristales y el esoterismo, pero al final no surge nada concreto. Y no porque me falten argumentos; tengo muchos. Pero, por ahora, simplemente no son prioridad.
Entonces, ¿cuál es la prioridad?
Detenerme en el aquí y en el ahora. Sentir.
Sentir mi cuerpo, mis emociones, y reconocer en dónde estoy parada.
Procesos familiares, cuerpo y Eros
Últimamente he tenido que sostener procesos familiares muy profundos, dejando de ser espectadora de los procesos ajenos para imbuirme completamente en los míos. He conectado con la luz y la sombra de mi sistema familiar.
Al mismo tiempo, después de un largo tiempo, volví a encontrarme con mi Eros: mi fuerza vital, erótica, sensual, plena y gozosa.
Y es curioso, porque siento muchas voces dentro de mí, muchas “Lauras” que tiran de mi atención en direcciones distintas. Es la manifestación clara de como podemos sentir emociones opuestas que conviven.
Reflexión sobre el camino espiritual
También me descubro dudando del “camino espiritual”, ese objeto tan de moda y, diría, sobrecargado y sobrevalorado en redes sociales y en este sistema caótico en el que vivimos.
Siento haber tomado el camino correcto para mí, pero ¿bajo qué creencia se decide que unos están en “el camino” y otros no?
Fatiga espiritual y ego de luz
La sensación es de agobio.
Agobio por esa espiritualidad de escaparate, de revista, de tienda que vende “cuarcitos” para armonizar los chakras o varitas de incienso para absorber “malas energías”.
Todo eso reduce antiguas tradiciones milenarias a productos de mercadito, despojándolas de su profundidad.
Y mientras tanto, la neurociencia, la teoría polivagal y el trabajo somático hablan de regular el sistema nervioso, de fortalecer la autoestima, de alcanzar la autorregulación… Pero incluso eso puede volverse una exigencia, un nuevo ideal de perfección que nos aleja del sentir genuino.
Me descubro cansada de tener que sostener ciertos comportamientos para encajar en los títulos y roles que he adquirido a lo largo de los años.
Es una náusea profunda y visceral ante quienes se creen en “una frecuencia más elevada” y, desde ahí, seleccionan, dividen, separan… sin darse cuenta de que proyectan su propia falta de unión interna.
Ese es, para mí, el mayor peligro: el ego espiritual, un dragón sutil y dañino que alimenta la separación y la oscuridad.
¿Dónde me encuentro?
A menudo me pregunto si soy una buena terapeuta, una buena consteladora.
Siempre buscando lo mejor de mí, intentando dar lo mejor… y eso, honestamente, cansa.
Durante mi formación en constelaciones familiares sistémicas, aprendí que el caos es una fuente de energía inagotable y siempre precede al orden.
Es como cocinar una pócima: en el caldero ponemos ingredientes mágicos que lentamente se mezclan y producen un resultado. Es alquimia pura.
El producto final es una esencia destilada y poderosa.
Del caos creativo a la alquimia interior
El acto mismo de escribir me ayuda a comprender que no estoy bloqueada, sino en un proceso de caos creativo.
Un tiempo donde se cocinan, en el mismo caldero, muchos ingredientes.
El motor de esa alquimia es mi propia esencia, mi alma, que se despoja de todas las identificaciones para estar presente, viviendo lo que hay que vivir, expresando mi voz, expandiendo paz y luz donde se necesite, llorando cuando duele, cuando me siento impotente, descansando cuando es necesario, bajando la cortina del mundo externo para mirar hacia adentro.
Lo que está arriba está abajo
Nada de lo que ha pasado en mi vida ha sido casual.
Ha sido necesario, lo que quise vivir para ser la Laura que soy hoy.
Algunos caminos han sido más contundentes que otros, pero todos me han enseñado a vivir plenamente lo mundano y lo espiritual.
Los egipcios, en su profunda sabiduría, no distinguían los dos planos.
Todo lo que es arriba es abajo.
Lo que cambia es el nivel de conciencia con el que vivimos ambos en esta encarnación.
Sombra y luz: la alquimia del ser
He venido a la Tierra para ensuciarme y limpiarme, para meterme en el lodo y transmutarlo en brillo, para vivir sombra y luz al mismo tiempo, sin penas ni expectativas, siendo simplemente yo.
¿Por qué entonces este agobio espiritual?
Porque lo espiritual, hoy en día, está malbaratado y tergiversado, como si fuese algo que hay que alcanzar.
Pero la verdad es que todos vivimos y nos movemos entre lo material y lo espiritual, con el destino que cada uno ha venido a transitar.
Cuanto más me sumerjo en mí misma, más auténtica me vuelvo, y más belleza puedo ver en el mundo, incluso frente a los eventos dolorosos que atraviesa la humanidad.
Solo así consigo fluir y gozar de la vida, con sus altos y bajos.
Así me encuentro hoy, en el corazón del proceso, en el fuego de la transformación como la Mujer Fénix que soy.
Categorías: Espiritualidad
Etiquetas: bloqueo creativo, ego espiritual, alquimia interior, espiritualidad auténtica, terapia holística, constelaciones familiares, autoconocimiento, proceso de sanación, camino espiritual, luz y sombra, caos creativo